Sin Credenciales, De maiz, frutas y mujeres.

Así fluían los días, así aprendía mi boca nuevas palabras y mis oidos nuevas costumbres, todo era nuevo, que de raro habría en una vida nueva, con nuevos horizontes, y nuevas perspectivas?, los caminos tan semejantes y los carros tan iguales, tal vez la diferencia mayor sea que en Brasil cualquier carro chico se puede encontrar en versión gasolina, diesel o alcohol, por que allá el exceso de caña de azúcar ha llevado a la ingeniería motriz a desarrollar y aprovechar esos recursos naturales, el ahorro si es considerable, y las opciones ecológicas hasta pudieran inclinar la balanza en cierto grado, también es impresionante la cantidad de maíz producido, lo que también conlleva el uso de tan preciado alimento, encontré por casualidad a media calle ¨Pamoña¨ (se escribe pamonha en portugués) que no es otra cosa mas que: TAMALES, solo que la receta de la abuela ha sido alterada, las hojas del maíz (y dije hojas del maiz, no: ¨hijos del máis¨), son usadas verdes y los tamales hervidos en vez de ¨al vapor¨, el sabor de la masa también es diferente, pues no se usan ni el mole rojo ni el verde, y aunque tienen algunos de dulce, no es lo mismo que los rositas de canela y pasas que acostumbraba con mis cocoles por los domingos.

De entre toda esta frugalidad gastronómica también esta el capitulo aparte de la harina de maíz, pues como ya hice referencia, la producción de maíz es sobrada, uno encuentra en los supermercados 4 o 5 harinas diferentes de maíz, claro, para los platillos deliciosos y muy diferentes de mestizaje irremediable y arraigo casi eterno. Sin embargo de entre tantas opciones de harinas de maíz, ninguna me sirvió para hacerme un par de garnachas, que digo garnachas, gordas, pellizcadas, bocoles, tortillas o lo que fuera que tuviera y contuviera lo suficiente para una boca hambrienta y añorante del sabor de casa.

Las frutas tambien entran en un capitulo aparte, pues conocí inumerables de sabores raros, exóticos, diferentes, dificiles de describir, como la jabuticaba (se pronuncia yabuchicaba)esta es una de las frutas que nunca vi en México y es muy peculiar pues crece no en las ramas, sino en el tronco del árbol, el Pequim (pron. Piquí), el açaí (asaí) considerada en USA como un superalimento por el alto contenido de omegas 3, 6 y 9 ademas de alto porcentaje de antioxidantes y concentracion vitaminica, y por supuesto el maracujá o como le dicen en México maracúya, a mi esposa le causó mucha risa que pasarámos por entre la gente del mercado y las marchantes te ofrecieran ¨maraCÚya¨, ella tenia un rancho donde la plantaba y colectaba por centenas, los beneficios de relajación que te da el jugo de maracujá son increíbles, un vaso puede hacerte dormir por horas y sin esfuerzo. (como si Yo necesitara esfuerzo para dormir).

Hace algún tiempo lei en un articulo muy interesante que la población en Brasil sufre un efecto curioso, y es que por cada 100 niños que nacen, nacen 103 niñas, sin embargo la mortandad infantil masculina hace que al llegar a la pubertad, haya 107 niñas por cada 100 niños, la mortalidad masculina en edad adulta, como ya es sabido, también incrementa la proporción femenina en otro pequeño porcentaje.

Un día de fin de semana en Belo Horizonte, fui a la feria Hippie (tianguis) donde en una avenida de 5 carriles y por varias cuadras se establecían diferentes puestos de venta de artículos femeninos, llámese ropa, calzado, bisutería, joyería, etc., aproximadamente ¾ de puestos eran exclusivamente artículos femeninos, el restante se dividía entre artículos para la familia, masculinos, bebes, juguetes y comida. Y en un momento dado siguiendo a mi esposa por entre estos puestos de repente me ví rodeado de unas 400 personas aproximadamente siendo mujeres mas del 90% de ellas. O sea, había viejas por todos lados!!, NUNCA había visto algo así en ningún otro lado, había mujeres de todas las edades, principalmente entre los 20 y 40 y de todos colores, tamaños y sabores, eso si, menos del 1% de ellas tenían sobrepeso y me atrevo a decir que casi todas muy guapas, y muy sorprendido le pregunte a mi esposa, que ¿de donde habían salido tantas mujeres?, pero sabiendo la eterna espera en las compras, los no muy afectos acompañantes siempre deciden dejarlas solas y ellos se van a comer, a ver futbol o simplemente no van. Con mucho asombro le dije a mi esposa: ¨Que bueno que tú me encontraste, por que Yo no podría haberte encontrado en medio de todo este mujerío.¨_ (la foto muestra una de las horas mas relajadas sin tanta gente).


Esta entrada fue publicada el 24 septiembre 2007 a las 1:53 AM. Se guardó como Taciturnos y Locos y etiquetado como . Añadir a marcadores el enlace permanente. Sigue todos los comentarios aquí gracias a la fuente RSS para esta entrada.

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