Segunda repentina

Fuiste tu quien trajo las alas de victoria
quien desgarraba en lluvia los cantos de primavera
que nos ahogaba con el veneno de tu risa
alentando las brasas con el aire de tu sombra

Y Yo, escondido entre tu falda y la yerba
recorria el banquete con el tenedor de mis ojos
recordando que fue en ese espejo donde te encontre por vez primera,
y me entregaste tu sexo sin bandera
para amarrarme al fin a tu pelo.

Esta entrada fue publicada el 29 julio 2007 a las 3:34 PM. Se guardó como Taciturnos y Locos y etiquetado como . Añadir a marcadores el enlace permanente. Sigue todos los comentarios aquí gracias a la fuente RSS para esta entrada.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: