Era fácil no fallarle a papá

Cuando era niña mi papá trabajaba todo el tiempo, llegaba muy noche y casi no lo veía. Lo único que sabía era que trabajaba como un gerente muy importante a nivel regional en una empresa de cajas registradoras y cajeros automáticos (NCR, si se fijan con atención, existen muchos cajeros de esa marca). Un día tuvo un accidente en carretera que lo dejó casi muerto. De primera mano, perdió la memoria, solamente me recordaba a mi y a nadie más. Para él, mi madre era su enfermera, mi hermano era “el niño” o “ese chamaquito” y yo era su hija, su Cocole, su Alejandrita, su charal, él me recordaba solamente a mi.

Ahi fue cuando le detectaron principios de enfisema pulmonar, pero no dejó de fumar. Recuerdo que yo le escondía los cigarros, se los apagaba, se los mojaba, etc. Siempre se ponía fúrico y a mi me valía madres, seguía apagándole los cigarrillos. A pesar de su enfermedad, mi papá me enseñó a andar en bici, corría el pobre detrás de mi sosteniéndome del asiento; teníamos largas caminatas hasta el centro de la ciudad, íbamos al mercado juntos, en retrospectiva creo que había un vínculo estrecho con mi padre, aunque en su momento me quejaba yo de los pocos o inexistentes viajes fuera de la ciudad, de su pasión por el futbol y ver la tele, de su genio tan disparejo, de su anticomunismo y sus intentos fallidos de hacerme desistir de mis gustos por la música de protesta y, sobre todo, su endiablado vicio de fumar.

Llevaba una vida normal después de todo, apesar del enfisema, pero cuando yo iba a la mitad de la carrera, papá recayó hasta no poder ni salir de la casa; le pusieron en un principio oxigeno en su habitación, aunque lo dejaba de usar de vez en cuando… pero llegó al grado de no poder ir al baño sin oxígeno. Yo abandoné la uni para quedarme con él en casa y unos meses depués, luego de varias visitas de emergencia al hospital, en una de esas ya no regresó.

Me pongo a pensar a veces que yo me esforzaba tanto para agradarle a mi papá, no quería fallarle nunca. Sentía que cuando murió, le fallé porque dejamos pendientes tantas cosas, postergamos tantas lecturas, tantas fotos para ver, tantas historias de marinos y prostitutas de Cuba, nos faltó vida para compartir, le faltó vida.

Por suerte el tiempo cura las heridas y creo que luego de 5 años empiezo a perdonarme de todo lo mala hija que fui, y me doy permiso de recordar las cosas bellas y no nada más las culpas. Recuerdo que una de sus últimas noches me dijo las últimas palabras claras que oí de su boca, mientras me estaba quedando dormida sentada con la cabeza apoyada en su brazo: “ay mija, pobrecita, a ti siempre te toca lo peor”, me pasó la mano por la cabeza y se volvió a dormir. Se me inchó el corazón… de impotencia por no poder regresar el tiempo y decirle a diario durante los últimos 20 años cuánto lo quería. De ternura por sus palabras dulces, entrecortadas. De orgullo porque ahí mismo, a unas cuantas horas de su muerte, mi papá me sacó de la duda de toda mi vida… y la repuesta era… no… no le había fallado como hija. Es que era dificil fallarle a ese hombre que me amaba tanto.

Cuando parece que la cago en todo y que a nadie en el mundo le parece que lo que hago está bien hecho, y que no soy mas que un pedazo de estiercol con el que es desagradable si quiera estar a un lado, extraño tanto a mi papá, porque me hacía sentir grande para él. Me hace tanta falta… chingada madre, cómo lo extraño… cómo lo extraño. Yo era grande para él.

Ahora que lo pienso, cuando papá fue pensionado de su empresa porque el accidente le borró para siempre su memoria de profesionista, ese día que fuimos a limpiar su escritorio y mi hermano y yo conocimos al nuevo gerente, me pregunto si mi padre estaría pensando si nos estaba fallando en ese momento. Espero que supiera en ese mismo instante que, pasara lo que pasara, él era grande para nosotros.



Esta entrada se publicó el 9 noviembre 2005 en 4:54 AM y se archivó dentro de Taciturnos y Locos. Añadir a marcadores el enlace permanente. Sigue todos los comentarios aquí gracias a la fuente RSS para esta entrada.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: